La novia de Paquirrín, a la caza de negocio en “Interviú”
Written by Isa on Septiembre 7, 2007
Kiko Rivera y Tamara andan estos días ocupados y preocupados en conseguir dinero. A tanto llega el asunto que la nuera de Isabel Pantoja se ha ofrecido a la revista Interviú para posar como Dios la trajo al mundo. Una oferta interesante, aunque quizás todavía tendrá que esperar algún tiempo, pues no hace demasiado que la joven apareció muy sugerente en esa publicación. La pena es que el negocio no lo hizo ella, sino el fotógrafo que la inmortalizó allá por el mes de febrero del presente año.En aquellos días, Tamara soñaba con saltar a la fama y se le ocurrió que unas fotografías sexys podrían ayudarla. Sin embargo, debido a que entonces no tenía la notoriedad que hoy goza, sus deseos no se hicieron realidad. Pues ya se sabe que aquí el que no tiene padrino no se bautiza.
La falta de efectivo es algo que trae de cabeza a Paquirrín. Y eso que al cumplir la mayoría de edad le esperaba un buen pellizco de la herencia de su fallecido progenitor. Sin embargo, se comenta que el joven destinó su legado a ayudar a su madre, que entonces atravesaba una mala racha.
Con fama de bonachón y simpático, Kiko no es lo que se dice un amante del trabajo. Hasta el momento no se le conoce oficio y su único beneficio consiste en trapichear con los medios. Algo que le da para ir tirando pero no basta para mantener unos usos y costumbres que han puesto de los nervios a mamá Pantoja. A tanto llega el asunto que la tonadillera hace ya bastante que decidió reducir el grifo económico a su pequeño del alma.
Tras una ruptura fallida, Kiko y Tamara se han puesto el mundo por montera y ya no les importa el qué dirán. Y es que a estas alturas la parejita está de vuelta de todo. Especialmente Tamara, una recién llegada a los medios que ha pagado muy caro su noviazgo con un famoso, pues de ella se ha comentado e insinuado lo que no está escrito.
Francisco Rivera Pantoja era muy pequeño cuando su madre lo sacó al escenario. Un comportamiento que en su momento fue muy criticado. Sin embargo, niña Isabel se defendió alegando que ése era el deseo de su público y que ella no sabía negarse.
Pasó el tiempo y Kiko descubrió que la prensa del corazón también significaba dinero. Desde entonces anda en tratos con periodistas amigos que suelen darle el cincuenta por ciento de los beneficios obtenidos con las entrevistas o robados posados que el joven, unas veces solo y otras en compañía, protagoniza.

